
¡No viejo eso de regalar la platica pudiendo uno mismo hacer las cosas! Eso es lo que Javier Velásquez, músico reconocido en la escena rock de Medellín, recalcaba al referirse al proceso de grabación en estudios profesionales o de casas disqueras (Sony, Discos Fuentes, BMG).
A partir de este nuevo milenio la industria musical en Medellín a sufrido algunos tras pies en materia de producción musical (grabación, masterización, impresión, etc.) a causa de los denominados estudios caseros y su proliferación dentro de las estrategias de producción y marketing de las bandas locales y nacionales.
Lo que en un comienzo era una odisea, tanto en la producción artística como en la infraestructura para llevarla a cabo, hoy en día es un proceso simple y muy dinámico, que le ha quitado un gran peso de encima a los artistas. Dándoles la posibilidad de concretar ideas fugaces, de empalmar melodías sueltas en la comodidad de sus hogares y espacios creativos, y que en ultimas ha proyectado la producción independiente a niveles nunca vistos en nuestro país.
Al respecto Álvaro Vélez músico y dibujante explica: “la grabaciones independientes en Medellín estaban inmersas en un océano de presupuestos inalcanzables y engorrosos días de grabación (…) recientemente toda esta parafernalia de las grandes disqueras poco a poco esta viendo su final, los estudios compactos son una alternativa no solo al alcance del bolsillo, sino que ubica al creador lejos del mainstream de las grandes industrias disqueras que potencia sus creaciones sin las presiones de tiempo, desplazamiento de equipos, opiniones de terceros y en ultimas de dinero”.
El costo

Solo se necesita de dos a 3 millones de pesos de inversión para convertir un simple ordenador en una industria del sonido condicionada al capricho de su dueño, como afirma Oscar Arbelaez Ingeniero civil e interesado en la adecuación de este tipo de equipos: “Lo primero es comprar un ordenador con buena memoria (2 ó 3gb), que tenga un disco duro de buena capacidad, un procesador Coreduo (…) póngale que en esto se le vayan 1.500.000 (…) restaría invertir en una buena tarjeta de sonido multientradas (M-Audio, Sound Blaster, etc.) unos monitores de 200 dólares con un sonido bien definido, agregue a esto, cuanto software encuentre para la edición de sonido (Cubase, Protools, Sound Force, Acid, Fruty Loops, Reason) y listo el resto lo dejo al gusto.
La otra cara
Según Álvaro Pasos Muñoz dueño de su propia empresa de sonido y con un recorrido de más de 15 años en el oficio. Estos renegados del dominio comercial han hecho tambalear la industria musical en la ciudad, ya que es tanta la popularidad de este nuevo sistema de producción, qué los estudios profesionales se ven afectados, en lo que hasta ahora era territorio intocable para el músico amateur y terreno virgen y privado para estos feudales de la industria musical.
Estudios como Promix, Discos Fuentes y otros tantos, que a la par de este fenómeno han redoblado esfuerzos en sostener sus consumidores, coinciden en afirmar el impacto de los estudios caseros o home estudios sobre el desarrollo artístico-musical de Medellín y de Colombia. Hilder Brando Osorno de Estudio Supernova explica:

“Estaríamos hablando en cifras generales, de una deserción del 70% aprox. de la movida musical en la ciudad salsa, reggae, rock, son géneros criollos y toda una gama de músicos que vieron en esta opción una manera de concretar sus proyectos (…) hablando de costos yo diría que es mucha la diferencia entre un estudio que cuesta alrededor de 1 y 2 millones de dólares su montaje y que cobra sus grabaciones y producciones a niveles casi irreales para el músico promedio, con un home estudio que su configuración básica parte de unos 5000 a 6000 dólares, y su hora de grabación en el peor de los casos cuando mucho varia entre 20.000 a 25.000 pesos. Eso sí sin contar cuando es el músico mismo quien monta su propio lugar de trabajo”.



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